Mis Viajes

Un día en Lisboa

Esta vez la escapada toca a nuestro país vecino, Lisboa.

Siempre que puedo y consigo un par de días me encanta hacer una escapada, en este caso a nuestro país vecino, Portugal. La primera parada de este viaje fue Lisboa. Portugal es un país que me encanta y aunque ya he estado unas cuantas veces repetiría siempre.

Esta es la segunda vez que estoy en Lisboa y espero estar una tercera, cuarta y las veces que sea porque me encanta el ambiente de esta ciudad.

Nosotros fuimos en coche desde Madrid, más o menos hay unas 6 horas. Ya que es un país que tenemos cerca, me parece mucho más cómodo ir en coche y así puedes moverte por allí como te apetezca. Pero ¡ojo!, cuidado con los peajes. Teneis que meteros y buscar las carreteras por las que vais a pasar ya que hay algunas carreteras que tienen unos peajes “especiales” y debéis comprar una tarjeta antes. Yo recomiendo comprarla en la primera gasolinera de Portugal que te encuentres, ya que en todas no lo venden. Aquí podéis encontrar toda la info.

Nosotros nos alojamos en el centro de Lisboa, en la calle Largo Mastro 6, reservamos a través de Booking y la verdad el apartamento estaba genial y además súper céntrico.

La primera parada fue en el restaurante Ramiro, nos lo habían recomendado y sin duda fue una opción estupenda. ¿Qué mejor que empezar un viaje a Portugal con una buena mariscada?

Si venís a Lisboa tenéis que visitarlo. La pega es que no hace reservas y siempre está petado, pero es enorme. La mejor opción es llegar coger número tomarte las dos primeras cervecitas ahí en la terraza de la entrada y enseguida te llaman, parece que hay mucha gente, pero luego la espera no es tan larga.

El marisco está riquísimo, es un precio asequible y de los mejores que hemos encontrado en Portugal en relación calidad-precio. Además, los camareros son super simpáticos y el ambiente muy agradable. ¡El bar es súper animado!

Al día siguiente madrugamos y empezamos el turismo por nuestra cuenta. Yo recomiendo hacer un free tour para quien no haya estado nunca y te sitúan en la ciudad además de contarte la historia de esta.

Nuestra primera parada fue el Mirador Sophia de Mello, seguimos hasta el Panteao Nacional, el mirador de Santa Lucia, hasta llegar a la Catedral y la Casa dos Bicos.

Casa dos Bicos

Una vez en la catedral ya estas a un paso de todo. A todos los sitios se va perfectamente andando, es una ciudad pequeña y además si sale un buen día es preciosa pasear por todas sus calles.

Con el solecito tocaba la primera parada para una cervecita y qué mejor que en la impresionante Plaza del Comercio. Esta plaza dando al río es increíble. Nosotros nos tomamos una cerveza en el Museu da Cerveja. Por dentro es muy chulo y tienen muchísimas cervezas. Esta muy bien para unas cervecitas antes de comer.

Vistas Plaza del Comercio

Seguimos por la Praca Dom Pedro IV, cuando estuvimos había puestecitos de comida y bebida. Lisboa es una ciudad con un ambiente increíble y lo mejor es disfrutarla parando en cada rincón sin tener prisa en volverte.

Para comer fue improvisado nos sentamos en una terraza cerca de esta plaza, con el tiempo que hacía no nos apetecía entrar en ningún restaurante. La verdad es que comimos muy bien pero el precio era bastante elevado, seguro que hay muchos más restaurantes si lo miráis con tranquilidad. Eso sí! No os podéis ir de Lisboa sin probar los chupitos de Ginginha do Carmo, están riquísimos, te lo sirven en un vasito de chocolate y el sabor es a cereza. ¡Cuidado porque entran solos!

Como última parada nos montamos al Elevador de Santa Justa, en mi opinión si es recomendable subir, pero aprovechar cuando no hay fila y no os lo penséis que por las tardes está llenísimo. Vale 5 euros por persona, pero merecen la pena las vistas y después puedes quedarte por las terrazas que hay en los tejados y tomarte algo o cenar por allí.

Terminamos la noche con unas copitas y un poco de música en Lisboa Cool Park. Este sitio, da igual que sea un martes o miércoles tenéis ambiente erasmus todos los días y la terraza tiene unas vistas de la ciudad muy chulas. Muy recomendable para pasar un buen rato.

A la mañana siguiente nos íbamos para Sintra, por eso no pudimos disfrutar mucho de Lisboa. Nos faltó un día más para poder ver el Castillo de San Jorge y la Torre de Belem . Dos días enteros en Lisboa es necesario para poder disfrutar del ambiente y el turismo de esta ciudad.

En mi galería podéis disfrutar de una pequeña parte de esta ciudad, Lisboa. Además, estoy deseando volver y disfrutar de nuevos rincones, así que ¡espero vuestros comentarios y opiniones!

Si queréis conocer todas mis visitas a Portugal, os recomiendo:

Mi viaje a Sintra
Mi viaje a Oporto

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